La manipulación mediática de la opinión pública
La opinión del público es muy importante, mucho mas de lo que todos nos creemos y de lo que todos nos hemos parado a reflexionar: el público decide a quien vota y con ello a quien otorga el poder político y económico, a quien compra que productos, donde gasta su dinero y donde no y con ello influye notablemente en la marcha económica de uno o varios individuos, uno o varios entes económicos, sean estos un partido político, unos grandes almacenes, un periódico o una empresa automovilística.
La prueba mas evidente del poder de la opinión publica, base de cualquier sistema democrático, es la cantidad de esfuerzo y dinero que se invierte para dirigirla en uno u otro sentido.
Existe un tipo de fuerza orientadora que ha sido comúnmente aceptada y la cual resulta ético utilizar: la publicidad.
Ante la publicidad, el observador tiene un mecanismo de autodefensa al cual podríamos denominar: “yo se que eso es publicidad”. Con esto, todos nosotros sabemos que la publicidad tiene el objetivo de “vender” la idea que interesa al que ha pagado el anuncio publicitario y por ello el mensaje puede y será, a buen seguro, parcial que no imparcial, interesado que no desinteresado e inductivo.
La publicidad ha llegado a tener tanto poder que ya muchos nos planteamos que debe ser controlada y censurada en ciertos términos, puesto que no todos los consumidores tienen claro ese axioma de segura falsedad parcial de la publicidad, hasta el punto de existir leyes en ciertos países los cuales limitan lo que la publicidad puede hacer.
No pretendo analizar la justicia o injusticia de esas leyes en estas líneas, puesto que lo que me preocupa no es la publicidad, sino el consumidor de la misma.
Existe otro tipo de fuerza orientadora la cual, por su propia naturaleza, debe ser imparcial, desinteresada y ofrecer al público mecanismos para construir sus opiniones y no dirigirlas: la prensa
La prensa, use el medio que use, debe ser imparcial en su propia naturaleza, hasta el punto de que los llamados columnistas de opinión, los periodistas que ofrecen su opinión por encima del mero relatar de los hechos, no solo son clasificados de forma diferente a los reporteros, sino que aparecen es secciones especiales dentro del periódico, para preveer al lector de que lo que lee no son noticias narradas con imparcialidad, sino la opinión subjetiva de un ser, mas o menos capacitado, sobre un hecho determinado.
Hasta hay todo funciona. El problema es cuando la noticia imparcial y desinteresada se torna parcial e interesada para lograr un objetivo, sea este el que sea, bueno o malo; bueno o malo para el interés y la conciencia del escritor, no olvidemos.
Recientemente se ha anunciado a bombo y platillo por parte de los medios de prensa de Costa Rica la intención de que la compañía Google instale una sede en este país, como se ha podido ver en la noticias de todos los programas de noticias que aquí se emiten, así como en múltiples referencias en Internet que aparecen en <diariocritico>, <Afp>, <Periodista digital>, <Noticias de Yahoo>, <msn latino>, <radio la primera>, el periódico nacional <LA NACION>, <Fresqui>, <Fayerwayer>, y <otras>.
Como podemos leer, la propia presidencia de Oscar Arias y su gabinete son los responsables de difundir la noticia.
La cual es falsa.
Tal y como leemos en <LA NACION>, <spanish>, <fresqui>, <emol>, <el webmaster>, y <otros>.
Como podemos apreciar, la diferencia de medios para desmentir la noticia es notable: aclararé además que no existe noticia publicada en el diario escrito LA NACION desmintiendo el hecho, pero si existe la noticia que anunciaba esta patraña con el bombo y boato correspondiente.
Por supuesto, nada se ha dicho en la prensa televisiva, la cual supone el mayor instrumento comunicativo del país.
Yo no soy un periodista sino alguien que ofrece su opinión, la cual me reservo; simplemente me limitaré a ofrecer, resumidos, los hechos tal y como han sucedido, esperando que cada uno llegue a sus propias conclusiones. A fin de cuentas, Kant y su constructivismo siempre me han sido apetecibles:
Se ha publicado una noticia con gran boato
Se ha desmentido la noticia con cautela y de forma escondida.