Zapote x La Corte
19 Junio 2008Costa Rica es un país de contrastes profundos, algunos de los cuales disgustan y otros impresionan y agradan.
Tomar el autobús de “Zapote X La Corte”, en su parada central, junto al edificio de la Caja, supone ser tragado por una garganta, estrecha y tambaleante, insegura y copada de gruñidos mecánicos que engulle viajeros, muchas veces con gula y nunca suficientemente masticados, causa de su hediondez y estrechez, lo que obliga al monstruo a regurgitarlos rápidamente y a la menor ocasión.
Sin embargo, hoy he retrocedido 30 años en el tiempo y me ha parecido volver a tener 10 cuando he observado que varios viajeros se han levantado para ofrecer sus asientos a las diferentes mujeres, de edad avanzada, que en él han subido; en algún caso habiendo sitios disponibles al fondo del autobús, pero evitándoles el malestar y pesadez de tener que desplazarse mas metros.
Recuerdo cuando mis padres y/o abuelos me obligaban a realizar una horrenda y sinuosa travesía, llena de peligros gravitatorios y eterna de 1 ó 2 minutos por ofrecer mi silla a alguna anciana o anciano, argumentando que la educación forjaría mi carácter de adulto y lograría hacerme un hombre de bien. Y el acertado oráculo dejó en mi una sensación de añoranza por las correctas formas que no he vuelto a observar hasta que “crucé el charco” y me afinqué en estas latitudes, como hoy ha sucedido.
Incluso algún joven ha ofrecido su asiento a alguna que otra joven, la cual, a diferencia de mis terruñas, no ha entendido que estaban iniciando un lance, sino que ha agradecido, con amable sonrisa, el gentil gesto del apuesto, y algún que otro no tan apuesto, caballero.
Recuerdo cuando mis padres vinieron a ese paraíso, por motivo de mi boda, que les recalqué lo importante que eran para estas gentes aquellas formas que ellos me habían enseñado, instándoles a que las retomasen del olvido y refrescando su uso, en actitud estúpida por mi parte, puesto que ellos, como yo, nunca las hemos descuidado.
Hoy me he sentido un poco mas contento de haber escapado del mundo y haber regresado al paraíso.
Publicado por Tony Diana